La violencia es el miedo a los ideales de los demás.
La no violencia perfecta se caracteriza por una falta total de odio.
Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.
La no violencia sirve al bien de todos, y no sólo al bien del mayor número posible.
La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia.
Quien ensalza la no violencia tiene que estar dispuesto a sacrificar su vida para garantizar el bien de todos.
Tomemos en la mano una hoja de papel blanco. ¿Cuál de sus dos caras es su anverso y cuál su reverso? No podemos decirlo. Pues, lo mismo ocurre con la no violencia y la verdad. No existe la una sin la otra.