

La oveja decidió visitar otras granjas.
Había una muy cerca en la que tenían nada más y nada menos que ¡un dragón!
En la granja vivían una niña pequeña que se llamaba Malu, su padre y su abuelo, ¡y tenían como mascota un dragón!
La oveja nunca había visto uno, aunque había escuchado hablar de ellos en los cuentos que el pastor solía contar a sus hijos por la noche.
La oveja los escuchaba desde la ventana porque le encantaban los cuentos.
¡Lástima que no había aprendido a leer!
¡Si se hubiera quedado más tiempo con las vacas estudiosas!
La oveja era muy valiente y se acercó a hablar con el dragón.
Como era muy curiosa le hizo muchas preguntas.
La primera pregunta que le hizo fue:
—¿Por qué echas fuego por la boca?
El dragón la miró sorprendido.
¿Adivináis el por qué?

—¿Qué has dicho? — gruñó uno de los cerdos.
La oveja miró a los cochinillos.
—Mirad, esos cochinillos son vuestra solución. El granjero y su mujer tienen dos hijas que siempre están peleándose por los juguetes.
—¿Y eso qué tiene que ver con nosotros? — gruñó la cerda.
—Vosotros dos sois muy viejos, así que vuestra carne no sirve, pero vuestros hijos serán un buen plato para los granjeros a menos que sus hijas se encaprichen con ellos.
La oveja cogió a los cochinillos y los sacó al jardín de la granja. En cuanto las niñas los vieron corretear por el césped corrieron tras ellos.
—¡Qué bonitos son! ¡Yo quiero uno!
—¡Y yo el otro!
Las niñas lloraron y patalearon hasta que el granjero accedió a darles los cerditos. Los adornaron con lazos y les pusieron unos gorritos de lana.
¡Ahora los cerditos estaban a salvo!

Esa noche la oveja espió por la ventana de la casa del granjero. Tenía dos hijas, Clara y Victoria. Las dos eran completamente diferentes y por eso discutían algunas veces. Cuando las niñas discutían el granjero y su mujer se ponían muy nerviosos y les mandaban callar. Pero ellas peleaban por la muñeca, o la casita de juguete, o la pelota de colores. Los granjeros no tenían demasiado dinero y las niñas tenían que compartir los juguetes.
La oveja tuvo una idea.
Esa noche se acercó a la piara de cerdos y les despertó.
—¡Eh, cerdos! ¡Despertad! He tenido una idea para que el granjero y su mujer no haga de vosotros jamón.
—Los cerdos abrieron un ojo y asomaron sus cabezas por la puerta de la caseta. Un par de cochinillos de color rosado y tiernos como el algodón corretearon hacia la oveja.
La oveja se quedó pensando en el cerdo. ¿Qué hace un cerdo en una granja?
Se acercó a la pocilga donde los cerdos se revolcaban en el barro. Olía muy fuerte, pero los cerdos se lo estaban pasando muy bien chapoteando y gruñendo.
—¿Qué hace un cerdo en una granja? — preguntó la oveja, curiosa.
—Nos dan de comer — dijo un cerdo.
—Bellotas, muy ricas— dijo otro cerdo.
—Plantas que huelen muy bien.
—Frutos de la encina.
—Y piensos.
—Nos lavan y nos dejan que nos volvamos a ensuciar — dijo otro cerdo.
—Es muy divertido.
—¿Y vosotros qué les dáis a cambio?
Los cerdos se quedaron muy callados. La oveja los miró con curiosidad.
—A veces…— comenzó a decir un cerdo.
—A veces…uno de nosotros muere — dijo un cerdo anciano.
—Sí.
—Y el granjero come jamón…
—Sí, jamón…— dijo otro cerdo, pensativo.
La oveja se quedó muy pensativa. Pobres cerdos, tenía que ayudarlos.

Había muchas cosas que la oveja quería aprender.
Por eso dio unas cuantas vueltas por la granja.
La granja estaba llena de cosas nuevas para la oveja.
Por ejemplo, había un perro, que era un animal parecido al lobo, solo que en lugar de comerse a las ovejas las cuidaba.
El perro dormía en el patio cerca de los animales y vigilaba para que ningún zorro o lobo los robara o los matara.
También había un par de gatos que paseaban por la granja y de vez en cuando jugaban a perseguir a las gallinas.
Había dos burros, que usaba el granjero para tirar de un carro, y había un caballo, viejo que miraba desde una valla.
Pero lo que más le llamó la atención a la oveja fue un cerdo.
La oveja nunca había visto un cerdo.
En la granja donde ella vivía con las otras ovejas no había cerdos.
¿Y para qué servirá un cerdo? pensó la oveja. Y repasó para qué servía cada animal:
1-Las vacas sirven para dar leche.
2-Las gallinas, huevos
3-El burro tira del carro.
4-El perro cuida de los animales
5-El gallo despierta a las vacas
6-¿Y el cerdo?
Así que se acercó a charlar con él...